¿POR QUÉ EL NOMBRE "EL REY"?

El nombre se remonta a los años 60 cuando padre e hijo abrieron un puesto de Mariscos y su plato principal eran los Callos de Hacha, ellos eran: Don Juan Contreras y Toño su hijo mayor.

Cubetas y cubetas de Callo les entregaban todas las mañanas y ellos los vendían a $1 peso la orden.

Ahí fue cuando los empezaron a llamar “los Reyes del Callo”. Su pequeño negocio estaba en una de las principales calles de Ciudad Obregón, era la calle Guerrero casi esquina con Puebla. El nombre les venía como anillo al dedo y decidieron bautizar aquel emprendimiento como “Mariscos El Rey del Callo”.

Pasaron los años y tuvieron que moverse de lugar, los clientes los seguían a donde se cambiaban. Entre los lugares que se instalaron fueron: Sinaloa y Galeana (estacionamiento de MZ supermercado), Chihuahua y Jesús García, Nicolás Bravo y 5 de febrero, incluso cerca del mercado municipal de Navojoa, entre otros.

Don Juan Contreras y su hijo Carlos Contreras

Aquel emprendimiento era el único sustento de la familia, todos ayudaban a su hermano mayor y a su padre a preparar los mariscos; Toño los levantaba muy temprano diciendo, “arre mis 4 potrillos”, haciendo alusión a su apodo, ya que a Toño le llamaban de cariño: “El Caballo o Garañón”.

Fueron creciendo los hermanos de Toño, y varios de ellos se independizaron utilizando el nombre de “Mariscos El Rey” como actualmente lo conocemos.

La tercera generación empieza a crecer y los nietos de Juan empiezan a trabajar en el negocio de la familia, entre ellos Juan Antonio, el primer hijo varón de Don Toño Contreras, quien desde los 10 años ayuda en el negocio y aprende el estilo de su abuelo, tíos y padre.

En 1994 Don Toño decide apoyar a su hijo Juan Antonio, ya que éste acababa de ser papá a la edad de 16 años; lo anima a abrir un changarrito y en sólo 3 días planean todo, ya que Don Toño quería que se abriera el 2 de noviembre y así el negocio festejara el mismo día de su cumpleaños: el 2 de noviembre.

Le regala una barra, una mesa, un bote para el agua, una hielera y 4 copas, y lo alienta a buscar apoyo con otros miembros de la familia para comprar la mercancía. Juan Antonio, encuentra ayuda con el abuelo de su entonces esposa y le presta $300 pesos.

Encuentran lugar en las afueras del estadio de Sóftbol al sur de la calle Coahuila y ahí empieza una nueva historia.

Toño Contreras en los 80s en la calle Chihuahua al sur de Cd Obregón, en el exterior del taller de carrocería 1000 colores​

Pasan 6 largos años y Juan Antonio, decide buscar suerte norte de la ciudad, limpia la esquina de la Nainari y Chiapas, y pide permiso al dueño de la propiedad para instalarse ahí. Pronto le empieza a ir mejor en esa ubicación y decide traspasar el negocio de la Coahuila y poner todo el esfuerzo en la nueva ubicación.

Al año y medio remodelan la casa de la Nainari y Chiapas y le piden que se mueva, una vecina lo recomienda con el dueño de un terreno más adelante (Nainari y Querétaro) donde tiene la posibilidad de ampliar el negocio. Su madre Eloisa y hermano Javier se unen de lleno al proyecto.

Todo iba viento en popa y de nuevo les piden el lugar ya que empezarían a construir una casa. Les ofrecen un terreno por la Quintana Roo y Nainari que anteriormente fue un local para piñatas y poco a poco, empiezan a acondicionarlo como un restaurante más formal. Juan Antonio describe a esta nueva ubicación como “algo que vino a quitar un saco de piedras de la espalda”, esto debido a que, en las anteriores ubicaciones, tenían que acarrear utensilios y productos desde su casa.

Pronto, los empiezan a conocer nuevos clientes, deciden ampliar el menú con platillos cocinados y construyen un reservado con aire acondicionado, el changarro empieza a lucir como un restaurante y rentan el terreno de al lado para ampliarse.

Juan Antonio Contreras en Mariscos El Rey por la Nainari y Querétaro en Cd Obregón año 2003​

Han pasado 18 años y el restaurante es conocido en otras ciudades, Juan Antonio decide aprovechar ésta oportunidad y con mucho esfuerzo abre su primera sucursal en Guaymas el 2 de noviembre de 2012, algo que les da la apertura para abrir una nueva sucursal en Hermosillo 3 años más tarde.

Es así, como Juan Antonio, continúa con la visión de esfuerzo, trabajo y dedicación de su abuelo Juan Contreras y su padre Toño Contreras (que en paz descansen) de continuar con el legado de Mariscos El Rey®.
Hoy sigue siendo un negocio familiar bien estructurado, su madre y hermanos están al frente y dan empleos directos a casi 200 colaboradores en Sonora; pero que, en su visión, planean expandirse a otras ciudades de la región y otros estados.

Es así, que Mariscos El Rey®, cuenta su inauguración desde la tercera generación, desde el 2 de noviembre de 1994; porque Don Toño así lo quiso, pero en realidad, el nombre de Mariscos El Rey data desde hace casi 60 años.

Gracias a todos nuestros clientes, amigos, familia y colaboradores, por ser parte de nuestra historia.